la brújula que te orienta en el discernimiento
En la actualidad numerosas investigaciones han demostrado que la combinación de psicofármacos y una terapia profunda es mucho más efectiva que la realización exclusiva de un tratamiento medicamentoso.
Los seres humanos como sujetos sociales tienden a necesitar de una escucha y una palabra que los reconozca en una dimensión que vaya más allá de lo biológico.
Entendemos por otra parte, que un tratamiento psiquiátrico puede incluir o no la ingesta de psicofármacos, siendo el profesional a cargo quien decidirá la conducta más conveniente para el paciente.
Lo determinante en todos los casos es el diagnóstico que indica la dirección de la cura.
De tornarse necesaria la administración de fármacos se precisa una evaluación exhaustiva tanto del paciente como de su entorno y modo de vida, así como de un seguimiento pormenorizado para evaluar adecuadamente la respuesta al tratamiento